Caja de música vintage

Una caja musical pretende guardar un trozo de tiempos pasados en su interior. Y por ello se la considera uno de los símbolos más característicos de este estilo. Cuando adquirimos una caja de música, es muy interesante conocer su lugar de origen, su año de fabricación, los materiales con que fue creada y el artesano que la hizo. Sobre todo por el valor histórico que pueden tener, y las historias que hay detrás de ellas. La mayoría se fabricaban enmadera, aunque su mecanismo interno siempre ha sido de metal. Eran talladas y pintadas con mucho mimo.

Breve historia de la caja musical

Las primeras cajas datan del siglo XVIII y usaban discos metálicos en lugar de cilindros. Durante el siglo XIX, la producción de las cajas de música se concentró en Suiza. En 1815 abre la primera fábrica de cajas musicales y hacia finales del siglo XIX, ya existían fabricantes también en Estados Unidos. Los cilindros estaban hechos de metal, y se movían gracias a un muelle. Desde 1862, en algunos modelos se podían reemplazar este cilindro y así cambiar la melodía. Existen modelos con cuatro muelles que pueden sonar continuamente hasta tres horas.

Tamaños de las cajas de música

Las cajas musicales originales eran de pequeño formato.Luego estos instrumentos musicales se confeccionaron de variados tamaños: desde las pequeñas que cabían en el bolsillo, hasta las que podían ocupar un espacio considerable en el hogar.

Cómo funciona una caja de música

Existen varios mecanismos pero el más común es el que funciona a manivela y tiene 18 notas. El sonido de la cajita de música se produce la vibración de un peine de metal que entra en contacto con unas púas metálicas dentro de un cilindro. Al girar la manivela de la caja, se activa un mecanismo de ruedas dentadas que transmiten el movimiento al cilindro musical. La estructura de madera de la caja actúa de resonancia y amplifica el sonido.